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(Miquel Ramis)
Uno de los sistemas más
antíguos de construcción de bóvedas
de cañon de ladrillo es el de roscas inclinadas,
utilizado por egipcios, persas y posteriormente por
los bizantinos.
Consiste en disponer
las roscas de ladrillos inclinadas, de manera que se
vayan apoyando mutuamente, sin cimbras. La trayectoria
de la bóveda es guiada por unas cuerdas y el
yeso, al secarse rápidamente, permite que se
vaya avanzando con seguridad.
Se van colocando
los ladrillos con una mano de izquierda a derecha (
o al revés si se es zurdo) aguantándolos
con una mano mientras que con la otra colocamos el siguiente.(1)
La bóveda de rosca es también
conocida como bóveda bizantina aunque
en realidad fué también utilizada
por los romanos, como podemos ver en este ejemplo
de la Villa de Materno Cinegio, en Carranque,
situada entre Madrid y Toledo. ( 384-388 d.C.)
Interesante observar la ténica romana
de intercalar unas hiladas de ladrillo ( en
realidad baldosas) en la fábrica de mampiesto,
que funcionan como un tablero de madera contrachapada,
conteniendo los empujes, es decir, un sistema
precursor de los anillos de hormigón
armado:
Las baldosas ofrecen un área muy grande
respecto a su volúmen, con lo que las
fuerzas de rozamiento aumentan respecto a las
que pueden oponer las piedras, que además
son mucho más lisas y en muchos casos,
sin apenas poro que haga aumentar el agarre.
( Img: Revista Muy Historia
2008. Nº 20) |
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Esquema de la construcción de bóveda
de rosca inclinada, utilizada para levantar
las bóvedas de Ctesifonte.
(Img://w3.uniroma1.it/bertirestauro/07tecniche/dellatradizione07/fattoxmodena.htm |
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Para construir una bóveda redonda,
se necesita utilizar un cintrel de madera situado
en el centro de la línea de arranques
de la bóveda. Este cintrel tiene una
articulación que le permite moverse en
todo el intradós de la bóveda.
Cada vez que se coloca un ladrillo o sillar
hay que darle el ángulo que nos marca
en cintrel. Naturalmente, también nos
marca la circunferencia de la semiesfera. |
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Una vez terminada la bóveda, si esta
vá cubierta, los huecos se pueden alijerar
de peso sin disminuir su resistencia, cuidando
que quede siempre cemento entre hueco y hueco.
Para ello antíguamente se ponían
ánforas u ollas viejas, que creaban huecos
en el mortero. Por su forma circular no restaban
solidez y ahorraban volumen de relleno de mortero.
Actualmente se pueden utilizar botellas y garrafas
vacías de agua de 5 y 8 litros. Tambien
las de refrescos de 1 y 2 litros son adecuadas
para donde no caben las grandes. |
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| Dibujo del libro de A. Choissy, "La construcción
romana, materiales y técnicas" en
el que se vé la disposición de las
grandes anforas que alivian peso en el macizo
superior. |
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Roma ( I ) Tor Pignattara (Mausolo of Helena)
Grandes vasijas de barro cocido ( pignatte)
se usaban para aligerar los hombros de la bóveda.
A destacar que en este caso las vasijas están
colocadas al revés que el ejemplo anterior.
En este caso la colocación parece seguir
la curva de la bóveda.
En el supuesto de una posible entrada de agua
por la parte superior del paramento, la colocación
anterior es más adecuada, al impedir
que las ánforas se llenen de agua. |
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(1) Tecnica
del libro " El arte de construir en Bizancio"
, de A. choissy. Los catalanes desarrollaron
en el s. XIX la misma técnica
con rasillas de barro para para levantar su bóvedas
de escalera catalana (escales de volta).
Ver Construcción
de una bóveda de adobe nubia
Ver diseño en adobe contemporáneo
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